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lunes, 4 de abril de 2011

La carrera del siglo (1965)


Todos hemos visto alguna vez la popular serie de dibujos animados " Los autos Locos", bueno pues esa divertida serie, está basada en esta genial película de Blake Edwards. Sinceramente he de decir que sabía de esta película, pero no me he animado a verla hasta este sábado y la verdad es que es divertida hasta decir basta, al genio de Edwards se le unen los del cuarteto protagonista Tony Curtis, Jack Lemmon, Natalie Wood, y Peter Falk.

El gran Leslie (Tony Curtis) es una especie de héroe, brillante, guapo y admirado por todos que se propone un nuevo reto, una carrera de Nueva York a París, sin embargo el Profesor Fate (Jack Lemmon) tiene una cierta tirria al personaje de Curtis y se propone hacerlo fracasar participando el tambien en la carrera, acompañado por su ayudante Max (Peter Falk), tambien se une a la competición Maggie Dubois (Natalie Wood) una feminista de la época que hace de reportera de la carrera y que participa con el bólido proporcionado por el periódico. La carrera no tarda en descontrolarse, con la eliminación de todos los participantes excepto Leslie y el Profesor Fate, que viven situaciones a cual más extraña, desde un poblado del oeste, a navegar en un iceberg o asistir a una particular recepción por un príncipe europeo más particular todavía.

La verdad es que los personajes de la película son bastante arquetípicos: El gran Leslie, siempre justo Leal y amable, admirado por las mujeres, genial el detalle de que siempre que llega a un sitio una mujer se le abraza y le da un beso, y siempre de blanco impoluto (incluso en una pelea de tartas no se mancha lo más mínimo), El profesor Fate, villano malo, malo, es lo opuesto a Fate, siempre de negro y con muchos detalles clásicos de malvado, vive en una solitaria y tétrica mansión, con un único sirviente y tiene alguna que otra dificultad para mostrarse amable con nadie, incluso toca el órgano.

Maggie, es un arquetipo de mujer que es fácil reconocer en muchas películas de la época, una feminista convencida capaz de mantenerse impecable en una carrera de varios días aunque no lleve casi equipaje y de paso llevarse al galán de turno, y Max el leal ayudante del profesor Fate siempre dispuesto a ayudarle en sus fechorías, aunque no siempre acaben de la forma deseada.

Los actores explotan su vis cómica al máximo, si bien Jack Lemmon y Tony Curtis ya habían demostrado su buen hacer en películas anteriores como la genial "Con faldas y a lo loco", me sorprendió la vis cómica de Peter Falk (Teniente Colombo de la policía de Los Angles) ya que estoy acostumbrado a verlo como el policía del puro, la gabardina, el más que ajado coche y la mujer que es mencionada en casi todos los capítulos y no aparece en ninguno, Natalie Wood aparece más bien como una dama reivinicativa de los derechos de la mujer aunque tiene algún que otro punto de celos, como por ejemplo en el espectáculo del pueblo del oeste cuando la cantante la golpea con la boa de plumas una y otra vez mientras coquetea con el Gran Leslie.

Haciendo un pequeño paralelismo con "Los Autos Locos" el gran Leslie sería Pedro Bello, Maggie, Penélope Glamour y El profesor Fate y Max, Pierre Nodoyuna y Patán.

La Carrera del siglo, fué ganadora del oscar a los mejores efectos de sonido y estuvo nominada en otras cuatro categorías, además de obtener reconocimientos en otros premios cinematográficos como los globos de oro o los premios Golden Laurel.

La película es divertida de principio a fin, con muchas situaciones graciosas y una serie de gags que no voy a contar para no destripársela a nadie, asi que una película más que recomendable para los que disfrutamos del cine de Blake Edwards si bien es menos conocida que otras de sus películas como "La pantera rosa", "Desayuno con diamantes" o "Dias de vino y rosas" es un muy buen ejemplo de la comedia disparatada a la que Edwards nos tiene acostumbrados.

viernes, 1 de octubre de 2010

Con faldas y a lo loco (1959)


La masacre de San Valentin, Chicago 1939, dos músicos presencian un ajuste de cuentas entre gangsters durante la ley seca, y son perseguidos para intentar eliminarlos por ser testigos del tiroteo.
Con este argumento, más propio de una película policíaca, comienza "Con faldas y a lo loco" una de las mejores películas de la historia del cine del genial Billy Wilder, tras el cruento asesinato, los musicos Joe (Tony Curtis) y Jerry (Jack Lemmon) se ven obligados a huir y para ello no les queda más remedio que disfrazarse de mujeres y unirse a una banda de chicas, haciendose llamar Daphne y Josephine, en la banda conocen a la ingenua Sugar Kane (Mariliyn Monroe), pronto Joe asume el doble rol de miembro de la banda, y millonario con ciertos problemas de impotencia para intentar conquistar a Sugar, al mismo tiempo Daphne (Jerry) se topa con un admirador, un extraño y divertido millonario que quiere casarse con él.

Aunque la historia es algo delirante, la genialidad de Wilder y de los actores, hace que cada escena sea mejor que la anterior, brillantes diálogos y una Marilyn en estado de gracia (aunque se dice que le costaba muchísimo memoriar sus diálogos) y una de las canciones por la que más se la recuerda, junto con Diamond´s are a girls best friend, es decir I wanna be loved by you y el "pupupidú" :), escenas como la del baile de Daphne alternada con Joe y Sugar en el "barco" de él, o las escenas que transcurren en el tren, y la mejor, la memorable escena final del "nadie es perfecto", hacen de esta película una de esas comedias que uno no se cansa de ver y que todo el mundo deberia ver por lo menos una vez, y es que es de esas películas que ya no se hacen, una comedia divertidísima, simplemente hay que sentarse y disfrutar.

Comento hoy esta película por la muerta ayer, de Tony Curtis, genial actor que ya es de los pocos que quedaban de la llamada "edad dorada de Hollywood", participó en más de 100 películas, aunque sus papeles más recordados sean el de Espartaco, donde daba vida a Antonino el esclavo que mantenía con Lawrence Olivier el ambiguo diálogo sobre las ostras y los caracoles, y el papel que interpreta en Con faldas y a lo loco.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Espartaco (1960)


El viernes vi, en TCM clásico, una de esas películas que todo el mundo ha visto, normalmente en semana santa, que es cuando las cadenas en abierto suelen recurrir a estas historias "de romanos", Espartaco, del gran Stanley Kubrick, es una de las mejores películas de su género, está ahí ahí con Ben-Hur, aunque Espartaco no logró la avalancha de premios que logró la película de Charlton Heston, me parece que Kubrick y el guionista, Dalton Trumbo, dan a la película un tono muy diferente al de otras películas del estilo.

Espartaco narra la revuelta de un grupo de esclavos, liderados por Espartaco (Kirk Douglas) contra el imperio romano. Esta revuelta comienza cuando Espartaco es vendido a la escuela de Léntulo Batiato (Peter Ustinov) y obligado a una lucha a muerte, al mismo tiempo su amada Varinia (Jean Simmons) es vendida a Marco Licinio Craso (Laurence Olivier), esto hace reflexionar a Espartaco sobre su condción y comienza su periplo hacia el puerto de Brindisio para regresar a su hogar, a lo largo de ese viaje, Espartaco y su ejército de esclavos van de ciudad en ciudad liberando a los esclavos.

Al mismo tiempo, en Roma se debate sobre el impacto en el sistema romano que tiene la revuelta de esclavos, y asistimos al enfrentamiento entre Graco (Charles Laughton) y Craso, cada uno con su vision de lo que debe ser Roma.

Lo primero que se debe decir es que es un milagro que esta magnífica película llegase a buen término, pues viendo la cantidad de problemas entre los protagonistas, el director, el guionista, etc... lo normal es que el proyecto acabase fallando, gracias a los dioses no fué así y hoy tenemos esta fantástica película.

Bien es cierto que es la película menos personal de Kubrick ya que según sus propias palabras, no tuvo sobre ella todo el control que le gustaría, pero aún así resulta brillante, más que por la dirección, por las actuaciones, un reparto magistral y unos diálogos brillantes, nadie se explica como la película no fué nominada a mejor guión... bueno se explica por motivos políticos ya que el guión fué adaptado de la obra de Howard Fast por Dalton Trumbo, guionista que estaba en la lsta negra de Hollywood por sus ideas políticas, de hecho su nombre no habría aparecido en los créditos de no ser por la influencia de Kirk Douglas.

La película alterna magistralmente secuencias de acción del ejército de Espartaco con escenas de más diálogo en Roma, en las que se asiste a los ardides de Graco y Craso ante el senado.

Y si bien durante la mayor parte del tiempo es una película de aventuras (llamémoslo así) logra tocar la fibra sensible del público en la última media hora y su mítico final.

Es una película larga, dura 184 minutos la versión original, en 1991 se añadieron unas escenas censuradas y aumentó su duración casi un cuarto de hora, por cierto, entre esas escenas está la famosa escena de las ostras y los caracoles, en la que Craso trata de seducir a su esclavo Antonino (Tony Curtis) y utilizando la analogía de las ostras y los caracoles Craso llega con Antonino a la conclusión de que las preferencias sexuales son más cuestión de gusto que de moralidad.

Si esta escena es famosa, más bien como anécdota y por su censura, la película contiene una magnífica escena inolvidable, y esa es la de los seguidores de Espartaco coreando el "Yo soy Espartaco..." fantástico.

Como resumen, me parece una película imprescindible, ya no dentro de la filmografía de Kubrick (que tambien) sino dentro del mundo del cine en general, y aunque el estilo de Kubrick no sea tan patente como en otras de sus obra como La naranja mecánica o 2001, la película resulta magnífica y quizá menos compleja que las otras películas del director.